Por qué las mascotas son un miembro más en las familias
La convivencia de los niños, ya sea pequeño o de una edad más avanzada, con una mascota tiene numerosos efectos positivos. Un animal puede estar en una casa desde el minuto cero, desde el momento en el que el niño nace. Miguel Gayá, psicólogo y Coordinador del Grupo de Trabajo de Terapia asistida con animales del Colegio Oficial de Psicólogos de Madrid, explica que en las sociedades modernas hemos potenciado la parte más racional de nuestro cerebro —el cortex cerebral— descuidando nuestra parte animal. Descuidando así nuestro cerebro límbico —que se encarga de las emociones— y nuestras pulsiones. La convivencia con un animal supone una recuperación de esta parte emocional de nuestra propia naturaleza


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